17 ene. 2016

MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ, Domingo, 17 de enero de 2016


MENSAJE DIARIO DE SAN JOSÉ,
         TRANSMITIDO EN EL CENTRO MARIANO DE AURORA, A LA VIDENTE HERMANA LUCÍA DE JESÚS​​
Mientras el enemigo intenta fortalecer el ansia por el poder material y la discordia entre las naciones y las diferentes religiones del mundo, que aquellos que aún están lúcidos y firmes en la aspiración de seguir el Propósito Divino fortalezcan su convicción de que el único Poder es el que viene de Dios y que todas las religiones que conducen al Padre deben ser respetadas.
Hijos, comprendan que el espíritu de las próximas misiones hacia el Medio Oriente, como también la del Chaco, es la unidad, la posibilidad de unir en amor y respeto a las diferentes culturas y formas de reverenciar a Dios, que es Único.

 
Si las almas caminan hacia Dios bajo el espíritu del amor, de la fraternidad y de la unidad con el prójimo, no importa la forma como recorran este camino, porque cuando llegue la hora, Dios mismo unirá todos los caminos por Él abiertos a lo largo de la existencia humana, para fundirlos en un único destino, que es el Amor y la Unidad con Él.
Lo más importante en este momento es dar ejemplo al mundo de la posibilidad de amor existente entre las diferentes religiones, culturas y naciones. Lo importante no es si los cristianos son perseguidos en Medio Oriente, sino que los cristianos de Occidente vayan en auxilio de este pueblo, con la intención de disolver el odio que se expande en los corazones, es para Dios un acto grandioso, que equilibrará muchos males del planeta.
Así como los misioneros están yendo hacia el Medio Oriente, que todos los seres orantes del mundo los acompañen con sus corazones y se unan a este propósito de verdaderamente orar para que las diferentes religiones se fortalezcan en su esencia de unión con el Único Dios, que es el Dios del Amor y de la Verdad.
Hijos, jamás permitan que el enemigo alcance su meta de destruir, del corazón humano, la fe en sus religiones y la esencia de todas ellas. Que todas las verdaderas religiones, que son aquellas que llevan a Dios, puedan mantener su pureza y su esencia vivas, para que sigan religando las almas al Creador, así como es el propósito de la existencia de cada una de ellas.
También en el Chaco, en Argentina, deberán aprender la religión del corazón, aquella que trasciende las instituciones y solo se basa en el verdadero sentido de la palabra: religarse.
Que, poco a poco, el amor y el respeto sean sembrados en la consciencia humana. Esa es la Voluntad de Dios para este tiempo. Que, a pesar de las diferencias, haya unidad entre los seres. Que los diferentes caminos sean formas de conducir las diferentes almas a un único propósito: el Amor y la Unidad con Dios.
Si aprenden a dar sus vidas por sus amigos, a amar y a perdonar por sobre todas las cosas, estarán viviendo los principios crísticos, aun dentro de otras religiones. Es así como la consciencia alcanza la cristificación, aunque solo llegue a comprender la esencia de su experiencia cuando trascienda el nivel físico de este mundo.
Cristo está escondido en la esencia de todas las verdaderas religiones, pues aquel que vive en el Amor, vive en Cristo.
Los amo y los bendigo.
San José Castísimo