3 oct. 2011

Crisis sísmica de El Hierro 2011

La isla experimentó más de cuarenta sismos en la pasada madrugada, a una profundidad aproximada de 15 kilómetros. La isla de El Hierro sufrió en la pasada madrugada más de cuarenta temblores menores, de los que cinco de ellos superaron los tres puntos de magnitud. Incluso en apenas dos minutos, según siempre los datos del Instituto Geográfico Nacional, entre las 2:34 y las 2:36, se registraron tres sismos consecutivos de 3.4, 3.2 y 3.1 puntos de magnitud.


También entre las 2:04 y las 2:11 el municipio de Frontera, punto de localización de los temblores, registró otros dos temblores de 3.1 y 3.5.

Prácticamente todos los temblores detectados de madrugada se produjeron a una profundidad de entre 14 y 16 kilómetros.

Estos han sido los fenómenos de mayor magnitud detectados en la isla, después de que a las 19:39 horas de ayer domingo el Instituto Geográfico Nacional diera cuenta de un terremoto de 3.7, la mayor medida alcanzada hasta ahora en la serie sísmica de El Hierro.


Crisis sísmica de El Hierro 2011
José Miguel Pérez García.
Publicado en: Actualidad,El Hierro,Islas,Opinión  octubre 2, 2011 |
Desde hace meses se viene detectando en El Hierro una actividad sísmica intensa causada por el ascenso de magma. Este fenómeno pone de manifiesto la naturaleza volcánica de las Islas Canarias. Para quienes habitamos en este Archipiélago, tal circunstancia pasa casi desapercibida en la vida cotidiana. Sin embargo, ello no debe impedir que nos esforcemos por conocer cada vez mejor aquella naturaleza y considerar, en todos los órdenes, las prevenciones necesarias para convivir con ella.
Canarias y el vulcanismo

Empecemos por el principio y es que no podemos olvidar que las Islas Canarias son una zona volcánica activa en el océano atlántico central (somos un punto caliente, con vulcanismo persistente a lo largo de los últimos 35 Millones de años). Esto implica que se produjeron episodios sísmicos y volcánicos continuos a lo largo de su historia geológica. Las islas más antiguas son Fuerteventura y Lanzarote (vulcanismo subaéreo más antiguo con rocas de 23 millones de años (Ma) y 16 Ma respectivamente), luego viene Gran Canaria (con 14,5 Ma), después Tenerife y Gomera (12 y 11 Ma), por último las más jóvenes, La Palma y El Hierro, con menos de 2 Ma. Es “normal” que haya ahora etapas-crisis de sismicidad y vulcanismo en diversos puntos del archipiélago pues el punto caliente no se ha apagado. Lo único es que a escala humana generalmente no lo experimentamos, aunque puede darse esa casualidad en nuestra vida.
En el caso de Canarias hay más de una decena de erupciones históricas (con documentos escritos, fotográficos o vídeos) en las islas de La Palma, El Hierro, Tenerife o Lanzarote, siendo la última la del Teneguía en 1971 (por lo tanto ahora llevamos más de 40 años sin erupciones en Canarias).
Desde el punto de vista geológico, la isla de El Hierro es, como vimos, la más reciente de todo el archipiélago pues las erupciones subaéreas que han dado lugar al edificio insular tienen edades inferiores a 1,8 millones de años (Ma).
Ha tenido casi todas las erupciones en el Pleistoceno (entre 1,8 Ma y 10.000 años) y algunas en el Holoceno (menos de 10.000 años). Las últimas se han concentrado en tres alineaciones volcánicas o dorsales (como una estrella de la marca de coches Mercedes, 120 grados entre ellas, y que da la forma que tiene la isla ahora). Estas dorsales son: la del oeste (zona de Sabinosa y La Orchilla), la del Sur (el Lajial en la Restinga y Cruz de los Reyes en el centro) y la del noreste (alrededor de Valverde-Frontera: Tamaduste, Afoba, Fara, Los Mocanes, etc.). Se tienen indicios de una erupción histórica en 1793 (volcán de Lomo Negro, en noroeste del El Golfo), pero no está corroborada todavía pues no se han encontrado documentos históricos fiables.
¿Podemos saber lo que ocurrirá?
Con los conocimientos geológicos y geofísicos actuales nadie puede prever donde se producirá una crisis sísmica y volcánica. No obstante, la acumulación de datos sísmicos en los últimos cien años, más la cartografía de las erupciones históricas o cuaternarias que se han llevado a cabo en todos los países, hace que los científicos marquen zonas sísmica y volcanológicamente activas (es decir, que pueden tener en un futuro terremotos y volcanes). Es el caso de Canarias.
En las islas con erupciones históricas, el Instituto Geográfico Nacional ha dispuesto una red de sismógrafos (instrumentos que miden y registran las vibraciones en las tres dimensiones del espacio) más densa, para hacer el seguimiento de futuras crisis sísmicas y volcánicas. Se han implantado muchos después de la crisis sísmica de Tenerife de 2005. En el siglo XX había muy pocos sismógrafos en las islas, lo normal era uno por cada isla menos en Lanzarote y Tenerife y no eran suficientes para determinar con exactitud algunos parámetros de los terremotos (profundidad, situación geográfica, etc.). Hoy, con los que tenemos, se puede obtener muy buena información acerca del lugar en el que se producen y sus parámetros principales. Con la información de los sismógrafos (sismogramas) se obtienen datos de situación geográfica, profundidad del sismo: hipocentro y si es en superficie: epicentro, y su magnitud-intensidad (escala de 1-10 de Richter). En Canarias los terremotos suelen ser siempre menores de magnitud 4 y los desperfectos mínimos y sin pérdidas de vidas humanas. Así, un terremoto de magnitud menos de 2 no lo siente la población, entre 3 o 4 (sería media-baja) sí se sienten y los desperfectos suelen ser poco importantes en infraestructuras y viviendas. Estos terremotos suelen estar muy localizados y se producen por ajustes tectónicos del basamento de las islas: por ejemplo, en Gran Canaria hemos tenido alguno en los últimos años; son discontinuos en el tiempo y sus epicentros están distribuidos por diversos lugares de la isla o en las zonas sumergidas cercanas. Sin embargo, éste no es el caso de lo que ahora sucede en El Hierro.
En la isla del Meridiano se están registrando muchos terremotos continuos en una zona de varios kms. cuadrados (decenas o centenares en un día y con intensidades bajas-medias). Esta situación es debida a la subida de magma-lava por fisuras hacia zonas de acumulación (cámaras magmáticas) en diversas zonas (lo normal en el límite manto terrestre-corteza, que en Canarias está a unos 15 km de profundidad). Entonces hay que estar atentos (alerta) y pendientes de la profundidad a la que se generan los sismos, de su número por unidad de tiempo y la intensidad de los mismos. Estos aspectos lo controlan técnicos y científicos del Instituto Geográfico Nacional.
No hay conocimientos geológicos, geofísicos, entre otros, ni instrumentación científica que permitan determinar con precisión los lugares exactos donde se producirán las erupciones. Pero, como señalaba antes, cuando se repiten en una zona hay que estar alerta para ver cómo evolucionan los sismos. Si hay crisis con numerosos terremotos y éstas van aumentando cada día, y si la profundidad llega a 1 o 2 km, hay que prever una erupción en esa zona. Puede ser bajo el agua en el fondo oceánico, puede ser bajo el agua en el edificio insular o puede ser subaérea, en la zona de la isla donde se concentran los epicentros de los terremotos.
¿Por qué hay terremotos en la Isla?
Porque el magma basáltico (o lava basáltica, que es un material esencialmente silicatado, a unos 1300º C) se está generando en profundidad, en el manto terrestre peridotítico, a más de 15 km. Y puede haber fusión parcial de las rocas, generando entonces líquido silicatado (magma o lava). Cuando funde el 3% de la roca mantélica, el líquido se concentra en poros de la roca. Cuando sube al 7% de fusión, el líquido se concentra en fisuras y es capaz de ascender hasta que se estanca, es cuando la densidad del liquido es igual a la de las rocas de alrededor y ello suele suceder en el límite manto terrestre-corteza. Aquí, en Canarias, ese límite está alrededor de 15 km de profundidad. Ahora tenemos esta crisis sísmica con lava que está subiendo a unos 17, 15, 12 kms. (hipocentro de los terremotos que se registran) y se está almacenando en una cámara o fisura-dique. Cada vez que sube algo de líquido, éste tiene potencia para romper las rocas de alrededor y con ello genera terremotos.
Ahora estamos de nuevo ante una crisis. Si ésta se agudiza (centenares de terremotos a poca profundidad), habrá que tomar medidas en esa zona de la isla. No obstante, si la zona de concentración de terremotos es submarina, de más de 700 metros de profundidad de agua, tranquilidad absoluta, pues no veremos nada de nada; si es a menos de 700 metros sólo se verá burbujeo en el agua de mar y algún fragmento de piroclastos flotando en la zona de erupción submarina; pero si la erupción es más costera y hay habitantes cerca hay que ser precavidos pues la erupción podrá ser más explosiva (por la interacción agua del mar y lava) y los piroclastos pueden ser finos y afectar a esas zonas. Si la erupción es subaérea, hay que usar los planes de protección civil que están establecidos y el gabinete de científicos y políticos saben cómo actuar. Ante una situación como esa y si la evolución se llegara a complicar (terremotos casi continuos y más superficiales), estaríamos cerca de una erupción volcánica, pero hay tiempo suficiente para poner en marcha los planes de emergencia volcánica que están establecidos en las islas por las Administraciones Públicas. Todo ello se está haciendo hoy en Canarias y el dispositivo de seguridad, de prevención y emergencias está organizado, como lo demuestra, por ejemplo, la actuación de la Consejería titular de seguridad del Gobierno de Canarias desde hace meses en El Hierro. Por los datos geológicos, las ultimas erupciones subaéreas de El Hierro estudiadas en las dorsales-alineaciones han sido de tipo estromboliano (tranquilas con emisión de piroclastos y lavas basaníticas-basalticas), afectando una zona de pocos kms. cuadrados. Esto es debido a que el magma salido a la superficie tenía una composición geoquímica ultrabásica-básica (poco sílice, pocos gases, alta temperatura, poca viscosidad o bastante fluido). Si la erupción es estromboliana, pero se junta con agua de mar o freática (erupción hidromagmática), esta erupción se complica y hay que tener más precauciones (más explosiva, más piroclastos, más gases), pues además de tener mayor explosividad puede afectar a un área más amplia. En cualquier caso, dentro de las lógicas incertidumbres, las herramientas de conocimiento y prevención seguirán siendo nuestros mejores aliados.
José Miguel Pérez García es Vicepresidente del Gobierno de Canarias y consejero de Educación, Universidades y Sostenibilidad