20 feb. 2012

“La música puede sanar células enfermas”. Fabien Maman

Fabien Maman es músico, compositor, acupuntor, autor, investigador, sanador, profesor, “bioenergetista”, y practicante de las artes marciales.

Como músico/compositor ejecutó sus creaciones originales en las grandes salas de concierto del mundo, incluyendo Carnegie Hall, la Opera de Tokyo, el Olimpia de París y la Filarmónica de Berlín. En 1980 recibió el “Grande Prix de Composition Francaise” (Gran Premio de Composición Francesa).

En 1977, Fabien se convirtió en acupuntor, integrando así en su trabajo la música con la acupuntura. Creó un sistema, que hoy en día es mundialmente reconocido, por la utilización de diapasones sobre los punto comando de acupuntura, en lugar de agujas.

A principios de los 80, Fabien realizó revolucionarios experimentos biológicos en la Universidad de Jussieu en París, que demostraron el impacto de los sonidos acústicos sobre células humanas y sus campos de energía. Fabien descubrió que utilizando una serie de sonidos acústicos, podia hacer estallar las células cancerígenas a la vez de que se activaban y fortalecían las células sanas. (Para más información sobre Investigaciones Sonido/Celular: clic)

Utilizando la cámara Kirlian, Fabien Maman pudo documentar lo que sucedía en el campo energético de las células humanas sanas cuando eran expuestas a las frecuencias sonoras de una escala cromática. Descubrió que, el color y la forma de cada célula y su campo de energía sutil o aura cambiaban de acuerdo al tono y timbre de cada nota musical.

También descubrió que cuando la célula sentía “afinidad vibratoria” con cierta nota, el aura de la célula se transformaba, adquiriéndo la forma de un mandala con vívidos tonos de rosados y azules. Maman concluyó que ésta era la “nota fundamental” para esa célula, y que si la persona se “sintonizaba” con ella, se podría lograr armonía dentro de las células, el campo de energía de la persona y su entorno.
Poco después de esta investigación, Maman conoció al físico francés Joel Stemheimer, el descubridor de la frecuencia vibratoria de las partículas elementales. Mucho tiempo antes de la “teoría de cuerdas” (string theory), Stemheimer ya estaba haciendo la transposicion de ciertas estructuras moleculares a patrones musicales, creando la “música de las moléculas.”


Al igual que Maman, -en su investigación celular-, Stemheimer descubrió que, si en una estructura orgánica había un problema, las moléculas de esa estructura no vibraban, pero si oían la cuerda de notas que reconocían como su tono, entonces comenzaban a vibrar nuevamente.
Inspirado, Maman comenzó a profundizar en su investigación, preguntándose: si las células del cuerpo y sus campos de energía pueden reconocer y responder a la vibración, ¿acaso será posible que tengan conciencia? ¿Cuál es el eslabón entre las células y el alma? ¿Será posible que la vibración sea la clave?
Maman estaba fascinado con la teoría de que los bloqueos en nuestros campos de energía sutil pueden convertirse en desequilibrios físicos si se permite que se cristalicen; y que el sonido, el color y el movimiento son las herramientas más eficaces para disolver estos patrones negativos de energía. Una vez que nuestros campos de energía están limpios, podemos conectarnos con el plan original de nuestra alma. La Cosmología Bio-Espiritual: el sonido penetrando las células y alcanzando las estrellas, se convirtió en la obra de su vida para Fabien Maman.

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la música puede sanar células enfermasEsta entrevista publicada en la Vanguardia en 2005 a Fabien Maman, músico profesional y acupuntor, nos habla de vibración y campo de energía, de armónicos, de diapasones curativos, música según las estaciones del año, de instrumentos y órganos del cuerpo, …


Usted tenía un quinteto…
¡Qué época! Actuamos en el Carnegie Hall, la Filarmónica de Berlín, el Olympia de París, la Ópera de Tokio… Fue precisamente por un incidente en Japón como descubrí la acupuntura.
¿Qué pasó?
El avión llegó con mucho retraso, faltaban pocas horas para salir a escena y todos los músicos estaban agotados. Se me ocurrió buscar un acupuntor para que nos tratara.
¿Y?
Me cambió la vida. En 20 minutos estábamos todos en forma e hicimos un concierto extraordinario, así que decidí aprender acupuntura para tratar a mis músicos. Creía que con un cursillo de un mes el tema estaba listo, pero invertí media vida.
Es estupendo entusiasmarse.
Lo es. Yo me entusiasmé tanto que tras siete años de estudio con Boris de Bardo, fundador del College of Naturopathy and Acupunture, y una vez licenciado en acupuntura, en 1978, me fui a seguir estudiando con Sensei Nakazono, el maestro que dio a conocer en Occidente la ciencia del sonido puro. Diez años más tarde fundé la Academia del Sonido, Color y Movimiento.
¿Qué enseña?
Enseño e investigo el poder de la música en el cuerpo. El diapasón es una herramienta muy efectiva en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades.
¿Cómo actúa?
Los diapasones actúan como las agujas de acupuntura. A través del punto de acupuntura las vibraciones llegan por el meridiano hasta el órgano, igual que la aguja, pero más rápido y con mucha más potencia.
¿Cuáles han sido sus investigaciones?
Aparte de 20 años de experiencia con pacientes, he realizado un trabajo de investigación con Hélène Grimal, bióloga del centro de investigación de la Universidad de Jussieu de París. Durante un año estuvimos estudiando el efecto del sonido en las células humanas. Hemos fotografiado los cambios celulares que se producen bajo la influencia del sonido, de todas las notas, formas musicales e instrumentos. Fíjese en esto.
¿Qué es?
Una serie de fotografías de células cancerígenas, las que afectan a la matriz. Al ser sometidas a disonancias se destruyen.
¿Todo es una cuestión de energía?
Sí, la vibración sonora crea un campo de energía. Pero no es algo nuevo o extraño. Los teléfonos móviles funcionan a base de campos de energía. Esos campos se crean a través de los satélites. En Francia mi teléfono funciona, pero cuando voy a Estados Unidos no lo hace a no ser que cambie de campo de energía, es decir, de satélite. Esos campos de energía son invisibles, son lo que llamamos la energía etérica.
Entonces, ¿la música nos transforma?
Sí, la vibración de la música entra dentro de ti y te transforma igual que lo hace el Sol. De hecho, la distancia entre la Tierra y cualquier planeta de esta u otra galaxia se mide en distancias armónicas.
¿…?
La distancia armónica se obtiene con un radar que capta la vibración sonora entre, por ejemplo, la Tierra y la Luna. Cuando hacemos música con instrumentos acústicos esta energía viva produce armónicos y esos armónicos comunican con todas las frecuencias y todo el universo
¿Los armónicos afectan a nuestra vida cotidiana?
Influyen sobre la materia, los vegetales, animales y minerales: sobre todo lo vivo. Con un microscopio es fácilmente visible: según la vibración que emites, las células cambian de forma y de color.
¿Mejor cuidar lo que escuchas?
Si escuchamos la música adecuada en el tono adecuado a las estaciones nos sentimos mucho más saludables psíquica y físicamente. Ahora, en primavera, le recomiendo la tonalidad de la; por ejemplo, el concierto de Mozart en La Mayor. En verano, do -Concierto para piano y orquesta en do de Beethoven-. Para otoño, sol; y para invierno, re.
¿Y los instrumentos?
En primavera, flauta de madera; en verano, cuerda; en otoño, metálicos… Si escucha el timbre adecuado y la tonalidad correcta en cada estación, verá como su vida se armoniza y tiene más energía. Cada instrumento conecta con un órgano del cuerpo.
¿Qué efecto tienen los tambores?
Están vinculados con los riñones, los refuerzan. Las cuerdas, violines y guitarras fortalecen el corazón. Todo lo que es metálico estimula los pulmones. Las flautas de madera son buenas para el hígado. Le propongo un sencillo experimento.
Usted dirá.
Vaya a un concierto, cierre los ojos y observe por ejemplo dónde siente los tambores, verá claramente que los siente en los riñones. Cuando oiga el chelo percibirá como el corazón se armoniza, y cuando oiga instrumentos metálicos o de viento observará que sus pulmones se ensanchan.
¿Y cuál es el efecto de la música enlatada?
Pierde el 50% de los armónicos, que son los que penetran y los que curan. Escuche música en vivo, cuanta más mejor, porque nutre. Y si escucha música en casa, evite los instrumentos eléctricos y los sintetizadores.
¿Hay música poco saludable?
La música electrónica o demasiado alta desorganiza el campo energético. Fíjese que los adolescentes cuando salen de las discotecas están pálidos y algo desorientados. Su campo magnético permanecerá alterado durante varias horas.